Cría de Cerdos y actividades relacionadas
Crianza intensiva y Críanza Extensiva. Sanidad animal y reproducción
 

Información sobre Cría y Reproducción de cerdos. Actividades productivas rentables relacionadas con la Porcicultura.


Crianza de cerdos

El cerdo (Sus scrofa domesticus), es la especie animal cuyas bondades han sido apreciadas por el hombre desde tiempos inmemoriables. Se considera que es una de las especies con mayor potencial carnicero, siendo la más consumida en el mundo. El cerdo doméstico llegó a América proveniente de España en el segundo viaje de Cristóbal Colón. Al Perú llega con la conquista y se afirma que la raza de dichos animales era la denominada raza ibérica.

La crianza del cerdo se hace atractiva para la crianza doméstica por ser un eficiente cosechador de gran variedad de materiales vegetales y consumidor de residuos domésticos que le sirven de alimento, representando en cierto modo una forma de generación de fuente de proteínas que no implicará mayores costos por el tipo de alimentación recibida.

La creciente importancia del cerdo como fuente de alimentación, ha llevado a la evolución de su crianza, pasando de formas de producción doméstica hacia formas de producción más intensivas, desarrollándose inclusive razas especializadas en producción de carne, disminuyéndose la producción de grasa, debido al creciente consumo de aceites vegetales.

PRINCIPIOS

La cría de cerdos a campo, evolucionó notablemente en los últimos años, con la incorporación de conceptos y equipos novedosos, simples y económicos que permiten alcanzar una productividad e intensificación comparables a la obtenida en los buenos planteos en confinamiento.

No se trata de proponer un antagonismo entre ambas modalidades, ya que cada una tiene sus ventajas y desventajas, sino de ofrecer una alternativa mejorada que permite obtener altos rendimientos con menor inversión en instalaciones a cambio de una mayor participación del trabajo.

Principales ventajas y desventajas de la cría intensiva a campo:

VENTAJAS DESVENTAJAS
  • Costo inferior de instalaciones (1/4 de confinamiento)
  • Menor duración de los equipos
  • Aire puro sin olores ni gases
  • Ocupa mayor superficie de campo.
  • No hay trabajo de limpieza ni de eliminación de deyecciones
  • Mayor pérdida perinatal de lechones (mayor frecuencia de "nacidos muertos")
  • Trabajo más agradable
  • Mayor mortalidad de lechones en lactancia por traumatismos (15%-20% de pérdidas entre nacimiento y destete)
  • Bienestar de los animales; mansedumbre.
  • Necesidad de una buena cama de paja.
  • Reducida incidencia del síndrome mastitis-metritis-agalaxia (MMA) y cistitis en las cerdas.
  • Trabajo a la intemperie. Más mano de obra.
  • Escasa o nula incidencia de diarrea en lechones lactantes.
  • Mayor incidencia de parasitosis.
  • Mejor condición y peso de los lechones al destete.
  • Labor tediosa en caso de medicar (manipular) lechones lactantes.
  • Menos roedores
 
  • Sin gastos de energía para calefacción.
 
  • Menores gastos en medicamentos (hierro inyectable, antibióticos y desinfectantes).
 

Las características de la cría intensiva a campo son las siguientes:

  1. partos continuos todo el año y destete a 3-4 semanas para lograr 2,2-2,3 partos por madre y año.

  2. los equipos e instalaciones son móviles y los cercos de alambre electrificado.

  3. la unidad no permanece fija en un terreno determinado, sino que es ¨nómade¨, capaz de rotar con agricultura.

  4. los equipos son modulares, se pueden ampliar gradualmente la unidad a costo mínimo.

  5. no hay gastos de energía para calefacción, ventilación ni remoción de efluentes.

  6. las inversiones en instalaciones representan alrededor de ¼ de las equivalentes en confinamiento

  7. se trabaja con cerdos genéticamente mejorados, igual que en confinamiento, los que expresan libremente su comportamiento natural y establecen una relación armoniosa con el hombre.

  8. la alimentación se basa en raciones completas, sin tomar en cuenta el eventual aporte de los pastos, ya que el tapiz vegetal se toma sólo como un soporte adecuado a los animales.

  9. se adopta el principio de manejo llamado ¨todo adentro-todo afuera¨.

  10. se requiere cama de paja de buena calidad como un insumo esencial.

  11. permite incorporar todo tipo de avance tecnológico, como destete precoz segregado y la  inseminación artificial.

PLANIFICACIÓN DEL PLANTEL

La cría a campo se plantea tan intensiva como en confinamiento: partos continuos todo el año, destete precoz, manejo todo adentro-todo afuera. En consecuencia, para optimizar la utilización de las instalaciones, el plantel se divide en grupos de cerdas a parir simultáneamente, cuyo número define la cantidad de parideras y demás instalaciones, el número de padrillos y de piquetes.

La cantidad de parideras dependerá también del largo de la lactancia; 3 ó 4 semanas. Para un plantel de 100 madres se requerirán 20 parideras si el destete se realiza a las 3 semanas y 25 parideras si se efectúa a las 4 semanas, considerando que a este período de ocupación debe sumarse otra semana previa a la fecha prevista de parto. Es decir que en cada caso, la ocupación de la paridera será de 4 ó 5 semanas respectivamente. La cantidad de parideras no varía ya sea que los servicios (destetes) se efectúen cada 1, 2 ó 4 semanas.

La dinámica de un plantel de 100 madres con destete a 4 semanas exhibiría una composición instantánea como la siguiente:

Categoría %
Padrillos 5
20  cerdas  parto-lactancia 20
Cerdas en servicio 20
Cerdas en gestación 1º fase (20-50 días) 20
Cerdas en gestación 2º fase (50-107 días) 40
Cachorras de reposición 10

Esta composición es sólo orientativa, pues es difícil mantener el mismo número de cerdas en todas las tandas. Por lo tanto habrá que disponer de algunas parideras de más ya que la fertilidad no es constante, esperándose una marcada caída en verano, en tanto la proporción de hembras de refugo es muy variable entre tanda y tanda.

PARCELAMIENTO

Son preferibles las parcelas abrigadas de los vientos, con suelos de buena permeabilidad, siendo óptimos los arenosos. Una parcela o piquete para alojar cerdas en parto-lactancia tendrá entre 5 y 10 parideras en una superficie de ½ a 1 hectárea, respectivamente, si es que se ubican juntas, dentro de un mismo piquete, sin divisorios entre ellas. Aunque esta modalidad está difundida en el extranjero, la experiencia local se inclina por instalarlas en piquetes individuales de 20 m x 40 m aproximadamente a fin de reducir el amamantamiento cruzado y la reunión de cerdas lactantes, hábito común luego de 10 días post-parto. En el primer caso las parideras se distribuyen uniformemente, separadas 20-25 m entre si y a 10 m del cerco electrificado. La densidad de animales por hectárea dependerá de las propiedades del suelo y del régimen de lluvias.

Hay que prever la disposición de calles suficientemente anchas entre las parcelas para la circulación del vehículos utilizados en tareas complementarias: distribución de alimento, recolección de lechones al destete, traslado de las parideras, etcétera.

Alambrados. Las parcelas de parto-lactancia y gestación se separan con alambrado eléctrico cuyo uso universal es en verdad la clave del desarrollo de este sistema de producción de cerdos, por su efectividad, bajo costo y movilidad.

En las esquinas o ángulos se colocan los postes de baja altura –que pueden ser permanentes- y varillas cada 25 m para suspender los hilos. Para parcelas de parto-lactancia se recomiendan dos hilos: uno a 10 cm y el otro a 45-50 cm del suelo.

Para parcelas de gestación sólo es necesario un solo hilo a 45-50 cm del suelo, al igual que para recibir cerdas o cachorras de reemplazo que no conocen el alambrado eléctrico, cuyo período de acostumbramiento es indispensable.

Provisión de agua. La instalación de las líneas de agua se plantea con caños plásticos enterrados a escasa profundidad –eventualmente sobre la superficie--, fuera del alcance de los cerdos, en las calles para impedir su destrucción por el hozado.

La provisión constante de agua fresca de óptima calidad es de gran importancia pues una cerda lactante consume 30-40 litros diarios. Los bebederos de uso más frecuente son del tipo “chupete”, fijados sobre postes a 50 cm de altura en la línea del alambrado, cuidando que el goteo caiga sobre una pequeña loza con pendiente hacia el exterior o sobre una pequeña porción de piso ranurado (de los empleados para lechones) encima de una reducida cámara cavada en la tierra. A fin de prevenir el calentamiento de los mismos en verano, lo cual impedirá beber a los animales, es conveniente proteger el chupete de los rayos solares.

Sin embargo este modelo de bebedero no siempre entrega el volumen suficiente de agua a cerdas en lactancia por insuficiente caudal. Por ello en esta categoría son preferibles bebederos de nivel constante con flotante. También existen bebederos automáticos de tipo tazón.

SERVICIO Y GESTACIÓN

Identificación y anillado. Es norma elemental que todas las cerdas estén identificadas . El método más práctico sigue siendo el sistema de muescas en las orejas según el código conocido como “australiano”. Las caravanas se pierden con frecuencia pero son una alternativa si sus números son grandes y visibles aún con las orejas embarradas.

Todos los reproductores deben estar engrampados con un anillo en el tabique nasal con el propósito de reducir el instinto del hozado.

Alojamiento. Los piquetes que reciben a las cerdas prontas a tomar servicio deben ser contiguos a los que alojan a los padrillos, pues el estímulo de éstos (olor, visión, audición) ayuda a exteriorizar los signos de celo, cuya manifestación inequívoca es el reflejo de inmovilidad a la presión en el dorso-lomo.

La detección de celo es una de las actividades más delicadas de la cría, pues cuando las cerdas y padrillos se alojan por separado, la deficiente detección de celo constituye una causa principal de caída de la fertilidad, que es a su vez un componente fundamental de la productividad. Por esto el diseño de las instalaciones no deberían escatimar detalles en pos de facilitar esta operación y a conducir la cerda en celo hasta el padrillo. 

Los piquetes de los padrillos, contarán con alambrados fijos – los únicos fijos de todo el criadero- de la mejor calidad con puertas de fácil acción (una línea interna de alambrado eléctrico ayuda a preservarlos). Deberán contar con un refugio para proteger a los animales de las adversidades climáticas.

Las medidas de los piquetes de las cerdas dependen del tipo de suelo y del régimen de lluvias. Con orientación puede calcularse alrededor de 500 metros cuadrados por cerda.

La protección del calor en verano es de vital importancia, ya que alrededor de los 40ªC de temperatura ambiente existe riesgo de mortalidad por ”golpe de calor”. La solución ideal consiste en una cortina forestal que proyecte sombra a partir del mediodía; los árboles tendrían que estar fuera del alcance de los animales. En caso contrario, será preciso formar charcos en los días de extremo calor, sin prejuicios.

Refugios. Para las cerdas se prefieren los refugios móviles -con capacidad para albergar desde 6 hasta 10-12 cerdas- ya que si se instalan fijos, suelen formarse grandes hoyos en el terreno, que luego es trabajoso rellenar.

Alimentación. En la cría intensiva a campo se emplean idénticos principios que en confinamiento: raciones completas que aportan todos los nutrientes en cantidad y calidad a lo largo de las distintas etapas fisiológicas y tamaño de los individuos. Por ello se sugiere no dejar librado el aporte de nutrientes al eventual consumo de pasto, aún cuando haya suficiente disponibilidad.

Las raciones se pueden suministrar en bateas de cemento o madera dura o bien directamente en el suelo. En el segundo caso se asumirá un desperdicio del 10.%. En algunos países estas dietas se presentan en pellets gruesos de 10 mm de diámetro con el fin de disminuir las pérdidas en el suelo.

Es importante procurar reducir al mínimo las agresiones durante las comidas, alojando cerdas de similares tamaños –cachorras aparte- y otorgar suficiente espacio lineal, de comedero o piso, por cabeza puesto que todas comen simultáneamente. También atender a que las cerdas con orejas péndulas, de menor campo visual, suelen ser sometidas por las de orejas erectas. Estos son motivos adicionales para no formar grupos muy numerosos.

PARTO Y LACTANCIA

Piquetes. Las cerdas son llevadas a los piquetes de parto-lactancia unos 10 días antes de la fecha prevista de parto.

Si las parideras se disponen juntas dentro de un mismo piquete, sin divisiones, es esencial que las fechas de parto no difieran en más de unos pocos días para evitar lactancias cruzadas, es decir que los hijos de una cerda mamen de otras madres y desplacen a los más pequeños, cosa que puede ocurrir después de los 10 días de edad, pues hasta entonces permanecerán junto a su madre con poco desplazamiento. Se adopta así el principio de manejo denominado “todo adentro- todo afuera”.

Parideras. El modelo de paridera inicialmente más difundido en el mundo, es el llamado “arco”. Algunas modificaciones que se han adoptado son: elevar la altura a 1,2m eliminar el palco y reemplazarlo por una simple tabla de 20 ó 25 cm de altura que atraviesa la entrada y agregar una ventana en la pared posterior para ventilar en tiempo caluroso. Los materiales originales son chapa y laminado fenólico en el frente y fondo.

Las parideras se ubican con el fondo hacia los vientos dominantes, generalmente con la puerta hacia el norte, cuidando sellar los bordes donde asientan para impedir las filtraciones de aire.

Cama de paja. Un ingrediente básico que, puede decirse, condiciona el éxito de la cría a campo, es la paja de la mejor calidad (de trigo, por ejemplo), vital para que la cerda construya su nido, mullido y térmico, que es la clave para reducir la mortalidad de lechones por aplastamiento o enfriamiento.

Unos 2-3 días antes del parto se coloca un fardo a la entrada de la paridera y se deja que la cerda por sí sola construya su nido, un comportamiento muy característico de la especie que ocurre 8-24 horas antes del inicio del parto. A lo largo de la lactancia es necesario ir añadiendo pequeñas cantidades de paja, lo que insume alrededor de 1 fardo por semana; esto es 3-4 fardos convencionales en todo el período. Este ingrediente representa un costo extra del sistema.

Manejo. Si se aloja un grupo de cerdas en un único piquete conteniendo las parideras, por lo general cada una escoge una paridera; rara vez la ocupan dos y es excepcional que el parto se desarrolle fuera de su refugio, salvo que la cerda encuentre alternativas más confortables, como ser sombra en verano.

El procedimiento recomendado es dejar en completa tranquilidad a las cerdas antes, durante y por lo menos 24 horas posteriores al parto, lapso en que las madres suelen permanecer casi inmóviles administrando a su camada el vital calostro. Sólo se las vigila y se actúa en las raras ocasiones en que se presenta alguna dificultad. Las cerdas quedan solas y el parto no se asiste en absoluto procurando mantener un clima de completa tranquilidad. Una vez concluído o al día siguiente, se cuentan los lechones nacidos vivos, se eliminan aquellos nacidos muertos y los restos de placenta mediante acciones silenciosas sin disturbar a la cerda. Los cordones umbilicales no se tocan, dejando que se sequen por si solos. La idea es intervenir lo menos posible en los primeros 3 días post-parto.

El tiempo frío no constituye obstáculo alguno para la supervivencia de los lechones, sí en cambio el calor. Cuando la temperatura ambiente se aproxima a los 40ªC existe riesgo de que las cerdas mueran por “golpe de calor”, en cuyo caso no habrá más remedio que formar charcos.

Luego del destete la paridera se desplazará dentro del piquete hacia un lugar limpio y se eliminarán los restos de cama o se los quemará. Al cabo de una o dos temporadas se recomienda mover toda el área de parto-lactancia hacia un terreno “nuevo”, que antes no haya alojado cerdos.

RECRÍA

Instalaciones. Los cajones de recría consisten en un pequeño recinto como área de reposo o dormitorio de adecuada aislación térmica, libre de corrientes de aire, seco, en el que los lechones se esconden y encuentran una zona confortable que es calentada con el calor corporal que ellos mismos generan y que se conserva, resultando suficiente para satisfacer sus necesidades sin calefacción, aun en las épocas más frías. También es un refugio que los protege del sol, de los vientos y lluvias.

La elección de los materiales es crucial; además de las propiedades térmicas, deben resistir a la intemperie, a la luz solar y a la actividad de los lechones, ser limpiables, transportables y durables.

Algunos materiales usuales son el “sandwich” de laminado fenólico y telgopor, paneles de PVC, chapas revestidas con poliuretano, entre otros. Los cajones de recría admiten dimensiones variables. El diseño más difundido y probado aloja 15-18 lechones en todo el período.

El patio es de piso ranurado de plástico, material insuperable ya que otros como varillas de hierro o madera no son adecuados. Sus límites son de alambre, mallas de hierro, o cualquier otra material práctico, con una altura mínima de 90 cm ya que los lechones son muy saltarines.

Otra alternativa más económica de instalación para recría consiste en refugios análogos a los anteriores, pero que se colocan directamente sobre la tierra, con un patio externo más amplio, también de tierra.

El recinto cerrado es de paredes de chapa galvanizada lisa recubierta externamente con poliuretano expandido para conferir aislamiento térmico. El techo rebatible, de chapa galvanizada acanalada revestida en la cara interna con el mismo material aislante. Los tabiques divisorios internos pueden ser de madera o de chapa metálica sin aislante. En el frente, del borde superior pende un panel rebatible de 0,5 m de ancho para regular la ventilación, mientras que en el la parte inferior se coloca una tabla de 0,15 m para retener la abundante cama de paja que es preciso proveer. Se colocan 2 comederos en el interior del recinto, que los hay muy buenos de PVC.

Los cercos del patio consisten en bastidores, todos de idénticas dimensiones, de alambre tejido o malla de hierro, que se encastran entre sí y definen un área de 2 m x 3 m , que de esta manera, se puede ampliar. Los bebederos tipo “tazón” se disponen en la cabecera del patio, en el área más sucia, por lo que se atenderá a evitar desperdicio de agua, que sumado a las deyecciones, la podrían convertir en un lodazal, especialmente en tiempos lluviosos y suelos pesados. Justamente en éstos sería imprescindible la provisión de paja en el patio.

Para abaratar conviene construir unidades de 4 corrales juntos (o más) que comparten los divisorios, no obstante todas las partes son desarmables ya que se trasladarán a un terreno limpio luego de pasar una tanda de recría.

Cada corral aloja 15-18 lechones desde el destete hasta los 30-40 kg. Y ésta es una de las diferencias con los cajones, pues así los cerdos están en condiciones de ir directamente a una instalación de engorde convencional.

Esta instalación, como la anterior, permite la práctica del “destete precoz segregado” y facilita la adopción del principio de manejo “todo adentro-todo afuera”.

También se han obtenido buenos resultados de recría en parideras arco con patio externo.

Ubicación: se pueden ubicar en el medio del campo sin ningún reparo adicional, todo el año, con el fondo al sur. Las deyecciones caen directamente en el suelo y tras una tanda se los corre a un terreno limpio.

También se los puede colocar fijos, al aire libre o bajo un tinglado o cobertizo, en cuyo caso es preciso construir un piso de concreto que recolecte las deyecciones hacia una canaleta que las recoja y elimine.

El área donde se ubiquen estas instalaciones estará suficientemente alejada de donde se encuentren otras categorías de cerdos reproductores o en crecimiento-terminación, con el propósito de reducir el riesgo de transmisión de agentes infecciosos.

Funcionamiento: Tratándose de lechones sanos , el área de reposo es siempre respetada como limpia, sin que jamás orinen y defequen dentro de ella. Errores de manejo, como insuficiente o excesiva ventilación o la aparición de diarreas pueden alterar este patrón normal de comportamiento por el que los animales respetan su área de reposo. Cuando así no ocurre es porque algo anda mal.

Durante las noches frías y si los lechones osn pequeños. el techo permanece cerrado, pero por la mañana es preciso ventilar de acuerdo a su tamaño para eliminar la excesiva humedad generada por el agua exhalada con la respiración

DISEÑO DE LA PARIDERA "ARCO"

Una de las claves que ha posibilitado el logro de resultados satisfactorios en la cría intensiva al aire libre es un modelo de paridera, denominado "arco", de diseño y construcción sencillos, donde se aloja individualmente cada cerda durante el parto y toda la lactancia.

Este modelo ha sido utilizado exitosamente en cientos de miles de partos en Gran Bretaña y Francia y aunque no se descarta la introducción de algunas variantes, se cree que sus dimensiones deben ser imperativamente respetadas.

El interior carece de barras escamoteadoras o cualquier otro elemento. En el exterior se adosa un patio al frente que impide a los lechones salir durante los primeros días de vida.

Diseño de paridera

 

 

MATERIALES

Una de las propiedades básicas que deben poseer los arcos, es una relativa capacidad de aislamiento térmico, para proporcionar confort a la madre y su camada, tanto en invierno como en verano.

Para ello el material más útil utilizado es la madera en tablas de 3 cm de espesor, semi-machimbradas o calafateadas. Los tirantes de la base del armazón, que toma contacto con la humedad del suelo, serán de madera dura, pero en las tablas esta condición no es indispensable.

La mayor capacidad térmica se precisa en el techo; por ello no es recomienda aquí a las chapas metálicas, tan populares en el medio rural. En cambio, pueden usarse tablas de madera recubiertas con una membrana para evitar las filtraciones de las lluvias, ya sea polietileno o de aluminio pero tal vez lo mejor sería emplear una lámina de terciado fenólico.

Seguramente cabe aplicar una diversidad de materiales para la construcción de los arcos: fibra de vidrio, arcilla expandida, etc. pero siempre habrá que pensar en su capacidad de aislamiento térmico y en relación a la zona donde serán utilizadas.

El peso, como se verá, es otro rasgo importante de los arcos.

UBICACIÓN

Los arcos deben ubicarse en terrenos no anegadizos, orientados de "espalda" a los vientos fríos dominantes -sur- y su base ser sellada con paja para impedir las corrientes de aire.

Cada arco se coloca separado unos 15-20 cm de los restantes y después de finalizada la lactancia se corren a un espacio limpio y los restos de cama se queman. Ocasionalmente se moverán a una parcela descansada.

Por ello importa el peso de los arcos, ya que si es elevado, dificultará su movimiento y si son livianos podrían ser desplazados por las cerdas o volados por los vientos, en cuyo caso habría que fijarlos al suelo con una estaca, lo que agrega una complicación.

CAMA DE PAJA

Una cama profunda de paja de buena calidad es un ingrediente esencial para obtener resultados satisfactorios al aportar un medio mullido y térmico a los lechones.

Antes del parto se coloca un fardo a la entrada del arco dejando que la cerda por si sola construya su nido, lo que ocurre una 8-24 horas antes de su inicio. Luego es necesario ir añadiendo pequeñas cantidades de paja a lo largo de la lactancia, lo que insume alrededor de 1 fardo por semana. Por lo tanto se estima que cada parto-lactancia demandará un total de 3-4 partos.

Este ingrediente representa un costo extra del sistema, pero hay que asumirlo como indispensable.

MANEJO

El grupo de cerdas se introducirá en la parcela conteniendo la cantidad adecuada de arcos una semana antes del parto. Así se irán adaptando y lo normal es que cada una escoja un arco exclusivo.

Las cerdas tiene que ser engrampadas.

Si bien se realizan observaciones para detectar prematuramente la presentación de algún problema, las cerdas quedan solas y el parto no se asiste, procurando crear un clima de tranquilidad. Una vez concluido, se cuentan los lechones nacidos vivos, se eliminan aquellos muertos, los restos de placenta y se transfieren los lechones para uniformar el tamaño de las camadas. Si el parto se desarrollara afuera se cubrirá el nido una vez finalizado.

Se interviene lo mínimo posible, al menos durante los 3 primeros días post-parto.

Aunque en otros países en este momento se descolmilla, castra y se inyecta hierro, nosotros no efectuamos ninguna de estas operaciones. Eventualmente se los señala, dejando la castración para más adelante.

Pasado este período crítico, en el que suelen ocurrir casi todas las muertes por aplastamiento, no se practica ninguna otra intervención hasta el destete.

Un hecho notable es la excelente salud de las lechigadas y la virtual ausencia de diarreas, que es la patología más frecuente en las maternidades en confinamiento.

Aún en semanas de intenso frío no suelen observarse problemas. Tal vez en climas cálidos puedan aparecer dificultades, aunque en este caso se cree que la provisión de sombra mediante una cortina forestal los suprimirá.

ALIMENTACIÓN

Se adopta un régimen alimenticio idéntico al aplicado en maternidades, con raciones completas.

En otros países las raciones son presentadas en grandes "pellets", de unos 2 cm de diámetro, que se esparcen directamente sobre el suelo sin que haya desperdicios, pero en el nuestro donde las raciones se elaboran en la propia granja, esta posibilidad nunca será práctica.

Entonces el alimento se suministrará en bateas largas o simplemente en cubiertas de tractor partidas. Es ideal administrar el alimento a voluntad en comederos tolva durante toda la lactancia.

Como los lechones se destetan a las 3-4 semanas, no es necesario que reciban ni ración ni agua.

PROBLEMAS

El traslado de las cerdas al fin de la lactancia puede ser engorroso, ya que pese a que el alambrado haya sido retirado se oponen a franquear sus límites.

Una de las soluciones propuestas es introducir un carro o "trailer" con alimento dentro de la parcela, procurando que los animales suban y después ser transportados. De los contrario es preciso contar con "lienzos" apropiados.

Se dice que por su inexperiencia las cachorras muestran en mayor porcentaje ciertos comportamientos indeseables y que al compartir el terreno con las adultas, aprenden de ellas.

Así, un 5-10% de las cachorras experimentan algún tipo de problema al parto. El más común es que el parto se lleve a cabo en dos o más arcos. Entonces es conveniente administrar un tranquilizante y junto con sus lechones ser introducida en un arco, cerrado su salida durante 24 horas.

En otras condiciones una cachorra abandonará su camada, recomendándose seguir el mismo procedimiento.

A veces dos cachorras paren en un mismo arco. Es preferible dejarlas tranquilas hasta su finalización y retirar después a la que se agregó -si se la conoce- con la mitad de los lechones a otro arco vacío, aplicándose un tranquilizante y encerrándola por 24 horas.

EQUIPO PARA DESTETE PRECOZ

El destete a 3 ó 4 semanas de edad es una práctica ineludible para aumentar la eficiencia global de la cría de cerdos pues permite incrementar en un 20-30% la producción de lechones a la vez que se ahorran instalaciones y entre 200 y 400 kilos de ración por madre y año que, de otra manera, serían destinadas a la prolongación de las lactancias.

En la "cría al aire libre" llevada a cabo en otros países la etapa de recría generalmente se conduce en salas especiales, calefaccionadas y con humedad y ventilación controlada.

Como alternativa, la EEA INTA Pergamino ha desarrollado  con éxito una pequeña unidad prototipo, denominada "cajón de recría", que es portátil, se coloca a la intemperie y no requiere gasto de energía para calefacción o ventilación.

DISEÑO

La idea básica sobre la que se concibe este tipo de instalación es la provisión de un "micro ambiente" como área de reposo para los lechones con suficiente capacidad de aislamiento térmico para que el calor corporal generado por ellos sea suficiente para satisfacer las necesidades de temperatura ambiente sin calefacción, aún en las épocas más frías del año. También es un refugio que los protege del sol y el calor en verano y de los vientos y las lluvias.

 

La unidad de recría  puede alojar por unidad entre 15 y 20 lechones a lo largo de toda la etapa de recría, es decir entre el destete y la 8º ó 10º semana de edad.

MATERIALES 

Las paredes del cajón propiamente dicho, que determina el área de reposo, consisten en un "sándwich" de madera en el exterior, telgopor de 2 cm de espesor en el medio y una lámina interna de "chapadur".

Para la lámina interna sería preferible emplear otro material que reúna dureza, superficie completamente lisa y que pueda lavarse para desinfectar entre tanda y tanda de lechones.

Todas las caras del cajón tienen esta composición, excepto el piso que es sólo de tablas de madera, cuyas uniones dejan una pequeña ranura que facilita el desagote del agua cuando son lavados. Además el techo cuenta con una cubierta de plástico para impermeabilizarlo.

El piso ranurado del patio es de varillas de madera dura. A veces los lechones suelen rascarlas, sobre todo en la zona húmeda debajo de los bebederos, pero en general no agreden a la madera. Por esto podría pensarse en pisos enrrejillados de hierro o de plástico -importados-.

Es claro que toda la instalación admite una gran diversidad y combinación de materiales para su construcción, como fibra de vidrio, terciados fenólicos, paneles de arcilla expandida, etcétera. Cualesquiera que sean, la condición esencial es que provean un adecuado aislamiento térmico.

FUNCIONAMIENTO

Los cajones de recría se pueden ubicar en el medio del campo sin ningún reparo adicional, todo el año, con la "espalda" al sur. En los meses más calurosos convendría colocarlos a la sombra de árboles.

También se los podría ubicar debajo de un cobertizo o tinglado.

Se los va desplazando en el terreno a medida que se acumulan deyecciones debajo del piso ranurado o bien se los deja en un lugar fijo, para lo cual habrá que construir una fosa de mampostería impermeabilizada para la colección de las deyecciones.

Una cama de paja o viruta en el recinto cerrado siempre agrada a los lechones.

Salvo raras excepciones y tratándose de lechones sanos el área de reposo es siempre respetada como limpia desde el destete, sin que orinen o defequen dentro ella. Errores en el manejo, como la insuficiente ventilación en verano o la aparición de diarreas perturbarían tal patrón normal de comportamiento.

Durante las noches de helada el techo del cajón permanece completamente cerrado, pero por la mañana es preciso iniciar una moderada ventilación levantando la tapa lateral que se halla por encima del comedero o incluso levantar el techo según el tamaño de los lechones y las condiciones climáticas.

Los animales permanecen ene esta instalación hasta un mínimo de 4 semanas posteriores al destete, cuando sse espera que hayan alcanzado un peso cercano a los 18 kg, ya estén perfectamente adaptados a consumir ávidamente una ración estándar y se hayan desparasitado. Entonces podrán derivarse a instalaciones convencionales dándose por finalizada la etapa de recría.

El trabajo de limpieza es mínimo, se limita a eliminar -con manguera- las deyecciones acumuladas en el patio, pues normalmente el área cerrada permanecerá impecable.

Concluida la recría y desocupada, la instalación se lava y desinfecta.

ALIMENTACIÓN

Se administran raciones completas para lechones durante todo el período.

En los primeros días siguientes al destete a veces es recomendable restringir el consumo de ración, a razón de 100-150 g por cabeza y por día divididos en dos tomas, hasta que el aparato digestivo de los lechones se haya adaptado a los nuevos nutrientes, reduciéndose así el peligro de presentación de diarreas, dichas cantidades pequeñas de ración se las suministra en una bandeja sobre el patio.

A partir de unos 10-14 días posteriores al destete se brinda la ración a voluntad en el comedero interno.

Reproducción

En las cerdas, la capacidad fisiológica para reproducirse (pubertad) aparece entre los 4 y 5 meses de edad; sin embargo al no haber aún completado su desarrollo anatómico, no están suficientemente preparados para afrontar una concepción prematura.

Las hembras preñadas a temprana edad disminuyen sensiblemente su capacidad reproductiva, lo cual se pone de manifiesto en camadas poco numerosas y de bajo peso al nacimiento.

La vida reproductiva de las futuras madres debe iniciarse a partir de los 7 u 8 meses de edad y con un peso vivo de alrededor de 130-135 kg. 

En la cerda, el celo se presenta con una periodicidad de 19 a 21 días y tiene una duración de dos a tres días.

Los síntomas visibles de la hembra en celo son los siguientes: excitación, emisión de gruñidos característicos, tumefacción y enrojecimiento de la vulva, disminución del apetito, cambio de comportamiento hacia otras hembras (tendencia a montarse entre ellas) y búsqueda del macho e inmovilidad ante su presencia. Precisamente este último síntoma es el que permite determinar con exactitud el momento más oportuno para realizar el servicio ya que coincide con la aceptación del macho. Se comprueba ejerciendo presión con ambas manos sobre el lomo de la cerda ante la presencia del padrillo.

Servicio Natural

Como norma se realizan dos saltos por cerda. El primero a las 8-12 horas de haber detectado el celo y el segundo 12 horas después.

En la práctica, es conveniente hacer la detección de celo a la mañana temprano y en las primeras horas de la tarde. Las hembras que presentan el reflejo de inmovilidad a la mañana deberán recibir el primer servicio a la tarde del mismo día y el segundo servicio a la mañana del día siguiente.

Las hembras detectadas a la tarde se sirven a la mañana y a la tarde del día siguiente.

Esta técnica, donde el servicio se hace en forma individual llevando una cerda por vez al padrillo se denomina usualmente servicio dirigido o controlado. 

Otra alternativa en los sistemas al aire libre es el servicio colectivo, donde varias hembras son servidas por dos o más padrillos.

nseminación Artificial

La inseminación artificial es una técnica que permite incorporar germoplasma de alto valor genético a un costo relativamente bajo al mismo tiempo que reduce el riesgo de introducción de enfermedades en el criadero.

Selección de las cerdas a inseminar

El estro es más fácil de detectar en cerdas que en cachorras y al igual que la monta natural, la fertilidad es mejor en las primeras

Reagrupar los destetes permite sincronizar los celos pospartos concentrando los días de siembra.

Para lograr buenos resultados, las cachorras deben haber manifestado celo y tener al menos 7 meses de edad, 125-130 Kg. de peso y doble inmunización contra parvo virus y leptospirosis..

La presencia del padrillo mejora los resultados de la inseminación artificial.

Detección de celo

El momento óptimo para inseminar depende de la aparición del celo.

reflejo de inmovilidad
a la mañana
a la tarde

1ª inseminación
a la tarde del 1º día
a la mañana del 2º día

2ª inseminación
a la mañana del 2º día
a la tarde del 2º día

Recordar:

No inseminar inmediatamente cuando aparece el reflejo de inmovilización.

Esperar 8 a 12 horas de comenzado el mismo.

Siembre por segunda vez 8 a 12 horas luego de la primera inseminación.

En términos generales siguiendo este esquema se logran buenos resultados.

En todos los casos, una tercera inseminación a las 12 horas de la 2ª siembra, si persiste el celo, puede ser realizada. Sin embargo, los resultados obtenidos entre una y dos siembras son muy diferentes, no ocurriendo lo mismo entre dos y tres siembras.

Técnica de siembra

La misma puede ser realizada por el productor o médico veterinario. Por cada servicio se efectúan no menos de 2 siembras. Por lo tanto, se manejarán dos dosis inseminantes por hembra.

Dependiendo del tipo de envase (frasco, sachet, tubo), cada dosis inseminante contendrá entre 80 y 100 ml con un número mínimo de espermatozoides de 3.000.000.000. Las mismas deben ser conservadas a 15ºC y al abrigo de la luz.

Deje a las cerdas tranquilas en su lugar de alojamiento habitual. No olvide que la presencia del padrillo desencadena en la hembra los reflejos de la monta natural vía occitocina, facilitando la siembra.

1) Presione la grupa de la cerda. Tome de la caja de poli-estireno expandido solamente la dosis de semen a utilizar y colóquela en el bolsillo, al abrigo de la luz. La misma puede ser calentada a 34-35ª durante 10 minutos.

2) Limpie la vulva con gasa y agua destilada, abra los labios vulvares e introduzca el catéter previamente lubricado con unas gotas de semen.

  Diseño explicativo

Existen distintos tipos de catéteres: pipetas descartables tipo "tirabuzón" o "esponja" y de goma llamadas pipetas de Melrose. La limpieza del material debe ser realizada con agua. No deben usarse jabones, detergentes ni desinfectantes. 

3) Desplace suavemente la pipeta hacia delante y arriba dirigiéndola hacia la columna vertebral.

          Diseño explicativo

4)  Cuando la misma toque el cervix uterino rote la pipeta en el sentido contrario a las agujas del reloj para que el extremo del mismo quede trabado en los pliegues del cuello uterino, que se encuentran turgentes y facilitan el sellado perfecto del catéter. 

Acople el frasco al extremo libre del catéter introduciendo lentamente el contenido.

Diseño explicativo

En las cerdas destetadas el contenido desciende fácilmente por gravedad. En las cachorras, en cambio, a veces es necesario una ligera presión. 

Vaciando el contenido y teniendo cuidado de no introducir aire, desacople el frasco, gire la pipeta en el sentido de las agujas del reloj y retire el catéter suavemente. 

La duración de la siembra debe ser entre 5 y 10 minutos

  • No introduzca nunca aire en el tracto vaginal.

  • Si observara pérdida de semen, desacople el catéter y comience nuevamente.

  • Por cada siembra utilice 1 catéter.

  • La técnica de siembre rápida (1 minuto) da resultados pobres.

  • Cuando trabaje con pipetas de Melrose lávelas inmediatamente al finalizar la siembra, y esterilícelas. No use nunca productos químicos.

  • Transporte al lugar donde realizará la siembra únicamente las dosis a utilizar.

  • Anote cada siembra realizada (día, número de macho, raza y sí hubiese alguna observación, por ejemplo sangre en el extremo de la pipeta).

  • Dirija siempre la pipeta hacia la columna vertebral para evitar el ingreso a la uretra.

  • Luego de la siembra, la cerda debe permanecer tranquila.

Cualquiera sea la metodología utilizada, la siembra debe ser atraumática, higiénica y lo más parecida a la monta

Parición - Ver Tabla

Plan Sanitario Mínimo


Las siguientes son las prácticas sanitarias más comunes a aplicar en un criadero de cerdos. 
 

Lechones

En   lactancia:

A los 2 días de vida:  

Administrar hierro dextrano según indicación del laboratorio (1-2 cc intramuscular-Unicamente en confinamiento). 

Descolmillar. 

Señalar. 

Pesar (opcional).

A partir de los 7 días: 

Castrar.

Al destete:

Desparasitar con 0,5 cc de ivermectina ó doramectina inyectable.

Otra alternativa es administrar antiparasitario en el alimento (febendazole, oxibendazole, mebendazole) de acuerdo a la dosis recomendada por el laboratorio. 

Cachorras de reposición

Desparasitar con ivermectina o doramectina inyectable (3 cc cada 100 kg de peso vivo) antes o conjuntamente con la vacunación contra parvo virus-leptospirosis.

Vacunación contra parvo virus-leptospirosis:

  • 1ra. dosis: no antes de los 6-7 meses de edad y con más de 100 Kg. de peso vivo.

  • 2da. dosis: 20-30 días antes del servicio.

Cerdas

Desparasitar con ivermectiva o doramectina inyectable (3 cc cada 100 kg. de peso vivo) al ser llevadas a las parideras.

Vacunar contra parvo virus y leptospirosis a la semana de paridas. 

Padrillos

Desparasitar dos veces por año con 3 cc cada 100 Kg. de peso vivo.

Vacunar contra parvo virus - leptospirosis a los 6 meses de edad y repetir a los 15 días. Luego una vez por año.

Fuente: http://www.inta.gov.ar/pergamino/

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