Crianza intensiva y Críanza Extensiva. Sanidad animal y reproducción
Informacíón sobre Cría y Reproducción de Animales.
Actividades productivas rentables relacionadas con la cría de
ciervos, carne de ciervos, criaderos de ciervos, crianza
extensiva.
Crianza de ciervos
El desarrollo reciente de técnicas de manejo de ciervos creó una alternativa viable de
producción en criaderos permitiendo la
comercialización de productos de alta calidad que gozan de la aprobación de las
autoridades sanitarias en el mercado internacional.
La carne proveniente de criaderos posee identidad propia y distinta de aquella
que procede de ciervos salvajes, esto es debido,
principalmente, a su mayor terneza y al control sanitario al que es sometida.
Las ventajas de realizar esta actividad
La producción de ciervo es perfectamente compatible con otros tipos de ganado y
su manejo no presenta mayores problemas. Se adapta con facilidad a la presencia
del hombre y, aunque es más frecuente su producción en sistemas pastoriles, no
tiene dificultad en incorporar prácticas intensivas. Su manejo requiere poco
personal, habitualmente una persona puede manejar mil animales, mientras que en
los períodos de encierro, que se realizan tres o cuatro veces al año para
separar o vacunar animales, se debe complementar con dos o tres personas más.
En la Argentina existen alrededor de 10.000 ciervos en criadero. Se producen dos
especies, el dama y el colorado, que se diferencian básicamente en que el
primero es la mitad de tamaño que el segundo. La cantidad de ciervos colorados
en los criaderos supera ampliamente a la de ciervos dama, en una relación
aproximada de nueve a uno.
La producción de ciervos debe ser considerada como un proyecto a largo plazo,
del que recién después de un mínimo de diez años podrá hacerse un balance. Sin
embargo, lo que hoy se ve como una incipiente actividad alternativa, puede
transformarse en una empresa altamente competitiva tanto para el mercado interno
como para el externo.
Experiencias como la de Nueva Zelanda, donde los animales en criaderos superan
el millón y donde la rentabilidad por hectárea de la actividad de ciervos ya ha
superado a la actividad ganadera bovina, demuestran que las perspectivas que se
abren a este emprendimiento son dignas de ser tomadas muy en serio.
Los productos básicos que se obtienen del ciervo son el velvet, es decir la
cornamenta en estado de felpa, y el venison, que es el nombre con el que se
conoce a la carne de ciervo.
En la Argentina actualmente hay alrededor de veinte criaderos de ciervos,
totalizando 10.000 cabezas de ciervos colorados. Uno de estos criaderos está
localizado en Sierra de la Ventana, en la Provincia de Buenos Aires. En la
estancia San Pedro de la empresa Arquitectos Srur y Srur S.A., se han destinado
300 hectáreas a la cría de ciervos mediante el sistema de capitalización, éstos
pertenecen a Neville Johnson, uno de los titulares de la empresa Ciervos
Argentinos SA, que aúna capitales y conocimientos neozelandeses, chilenos y
argentinos.
El velvet es muy preciado especialmente en los países asiáticos donde se lo usa
en medicina y cosmetología. Algunos países como Italia, Francia, Alemania,
Estados Unidos y Brasil ya han mostrado su interés por comercializar con
criaderos argentinos, pero la producción actual sólo alcanza para abastecer la
demanda a nivel nacional.
La baja cotización de los productos tradicionales en el mercado internacional
exige a los productores encontrar nuevas salidas para incrementar sus ingresos y
tener una menor concentración de riesgo. En ese sentido, la producción de
ciervos se presenta como una alternativa con un mercado potencial muy
interesante.
La cría de ciervos comenzó a principios de la década del setenta en Nueva
Zelanda, Norteamérica y algunos países de Europa y Asia, cuyas coyunturas
agropecuarias reclamaban una diversificación en sus actividades. Desde entonces
se ha ido desarrollando en forma creciente transformándose en un atractivo
negocio.
En nuestro país, donde existen ciervos y las condiciones adecuadas para su
producción, los primeros criaderos se instalaron hace tan solo siete años. Hoy
ya suman veinte, que se encuentran distribuidos entre las provincias de Buenos
Aires, La Pampa, San Luis, Córdoba, Entre Ríos y Neuquén.
El ciervo ofrece dos productos con alta cotización en el mercado internacional,
su carne, llamada venison y su velvet, que es la
cornamenta en crecimiento.
La carne del ciervo es el principal producto de su industria. Tiene un bajo
contenido de grasa intramuscular y, por consiguiente, un bajo colesterol. Su
contenido graso es sólo comparable al del salmón rosado, el pollo o el pavo. Es
por esto que se considera al venison como una de las carnes rojas más sanas y de
alto nivel. Además, la carne de ciervo tiene un alto porcentaje de ácidos grasos
polinsaturados, que producen un efecto positivo sobre las arterias: las limpia
de colesterol mejorando la circulación sanguínea. Estas características son una
ventaja muy importante para su comercialización, sobre todo teniendo en cuenta
la tendencia al cuidado de la salud en el consumo de alimentos.
La producción de venison en nuestro país se vende íntegramente en el mercado
interno. Los principales clientes son hoteles y restaurantes, aunque también
existe un servicio de entrega a domicilio que realiza la empresa Criadores de
Ciervos, cooperativa que agrupa a los productores. A los pedidos se les adjuntan
recetas y se envían sin costo adicional.
El mercado internacional se desarrolló muy bien hasta que los países del bloque
soviético abrieron la economía y comenzaron a exportar productos de ciervo. Esto
afectó a países como Nueva Zelanda, Australia, Canadá y Estados Unidos. Dos años
atrás, la situación se revirtió y actualmente en Nueva Zelanda, los productores
están recibiendo cinco dólares por kilo la media res en la tranquera, lo que
equivale a decir que han logrado los precios más altos de la historia.
Con estas cifras se consiguen tres veces los ingresos provenientes de la cría
vacuna en la actualidad.
Aspectos técnicos
Cualquier visitante a un criadero de ciervos, advierte la altura de los
alambrados, que sobrepasan los dos metros. Asimismo, los sistemas de tranqueras
son diferentes a los utilizados en la cría de vacunos. Todo esto se debe a las
particulares características de los ciervos. Este tema de las instalaciones es
crucial, pues el manejo que se hará de los ciervos es la clave para contar con
un emprendimiento exitoso.
Las instalaciones, están planteadas por mangas que dan acceso al galpón de
trabajo, por potreros, por divisiones y por perímetro. La alambrada perimetral
es primordial, tiene una altura de 2,20 metros y postes cada 7 metros. La
división de los potreros interiores se realiza con alambrada de 1,80 metro y un
poste cada 10 metros. Cabe señalar que los alambres forman cuadrados. En caso
que el animal salte dentro de un potrero interior continúa permaneciendo dentro
del perímetro.
Todos los potreros de los ciervos poseen un acceso a la manga que se achica a
medida que se llega al galpón. Esta reducción se realiza a través de
tranqueras-divisiones. El angostamiento mayor se produce al entrar al galpón. Es
aquí donde los ciervos realizan la mayor presión por eso esta alambrada mide
2,20 metros de altura y tiene un poste cada cinco metros.
Las tranqueras tienen 6 metros de ancho para permitir el acceso de herramientas,
ya que resulta muy complicado abrir tranquerones para entrar a trabajar con
máquinas dentro de los potreros donde se encuentran los ciervos. También hay
tranqueras externas de 4,27 metros de ancho.
El galpón debe permitir trabajar con tranquilidad y justeza, acorde al
temperamento inquieto de los ciervos. Debe contar con dos corrales exteriores
sin techar, de donde los ejemplares pasan a un galpón que mide 10 por 10 metros
y posee 11 corrales interiores, cuyas divisiones son de 2,25 metros de alto.
Además, sobre el corral existe un andén que permite trabajar desde arriba. "Es
muy importante la combinación de tranqueras porque para manejar ciervos siempre
hay que tener un mínimo de tres opciones.
El ciervo, a diferencia del bovino que pasa por la tranquera que se le presenta,
es un animal que se detiene a medir las posibilidades y los riesgos y si decide
no pasar, debe contar con un par de opciones más.
Esto mismo se debe realizar cuando se manejan los animales en el centro del
galpón. Las tranqueras tienen que coincidir siempre en la luz para que el animal
mire y pueda pasar libremente sin sentirse presionado.
Las regiones con sombras y lagunas para protegerse del sol y de ocasionales
predadores, respectivamente, son ideales para el ciervo. Es preferible que estos
espacios sean abiertos, lo que facilita su control. Para el mejor desarrollo de
la actividad es preciso, además, interiorizarse sobre las técnicas de manejo y
el diseño de las instalaciones adecuadas.
Las precauciones y los cuidados son claves en el manejo de los ciervos, pues
evitan la pérdida de animales. En el galpón se trabaja con la menor cantidad de
luz posible. "Durante el corte de la felpa o velvet es cuando más cuidado hay
que tener, porque si un macho rompe la felpa significa una pérdida importante.
Para evitar accidentes los animales entran al galpón de a 15, igualmente el
ciervo con velvet cuida mucho de no golpearse la cabeza.
Antes de cortar el velvet, es decir la cornamenta, el ciervo recibe un
tranquilizante y se le aplica anestesia en la cornamenta para que no le duela la
corona de nervios. Apenas realizado el corte el animal sale al canal exterior.
El tranquilizante mencionado se aplica a unos 7-8 machos por vez a los que se
cortará el velvet 15 minutos después.
El corte del velvet se inicia en octubre, momento en que se cortan los machos de
mejor cabeza. Estos son enviados con los machos jóvenes cuyo velvet está listo
para cortar más tarde. Los machos de mejor cabeza son sometidos luego a otro
corte de velvet que rinde la mitad del primer corte. El corte se realiza por
etapas trabajándose semanalmente un promedio de 25 animales.
El velvet es bueno cuando los machos tienen cuatro años, pero igualmente los
bambis son apartados de los machos jóvenes para realizarles un corte
insignificante. El tamaño del velvet depende de la alimentación que se les
suministra a los machos.
Alimentación
Las hembras llegan al máximo de consumo durante los períodos de gestación y
lactancia, o sea, en primavera y verano. El incremento de las necesidades de
alimento de los machos comienza luego de la brama, esto es, durante el invierno
y la primavera. Lo que sucede es que los machos pierden una gran cantidad de
reserva grasa durante la época de apareamiento, por lo que precisan una
alimentación de gran riqueza energética para soportar mejor el invierno y
acentuar la producción de
velvet en la primavera.
El ciervo colorado es por naturaleza un animal ramoneante que selecciona una
dieta alta en energía. Sin embargo, pueden
desarrollarse en sistemas de pastoreo donde el contenido de energía
metabolizante es alto. Los ciervos en invierno deberían pastorear cultivos como
avena y ser suplementados con grano de maíz, en una proporción de 800-900 gramos
por cabeza y por día. En caso de no contarse con el volumen necesario de avena,
se suplementa con rollo.
Durante los meses de verano, deben ser alimentados con pasturas de sorgo o maíz.
La hembra en el mes de octubre es sacada de los verdeos de invierno para pasar a
las pasturas, si la hembra está preñada y las pasturas no son buenas, se la
suplementa con pellet, grano o rollo.
El ciervo se adapta mucho al maíz y le agrada la alfalfa y el trébol. El maíz lo
come entero y se le suministra sin comedero, para que todos tengan oportunidad
de comer la misma cantidad. También comen achicoria. La suplementación permite
que el animal se amanse un poco. Los machos deben estar sobre buenas pasturas
desde octubre a enero para desarrollar un buen velvet, de no haber éstas, por
ejemplo en ciclos de sequía, es necesario suplementar.
Reproducción
El proceso de brama o servicio, con un ocho por ciento de machos seleccionados
del lote de producción de velvet, comienza en marzo. El período de estación dura
aproximadamente ocho meses, por lo que la parición se inicia en diciembre. Con
quince meses de edad y unos 80 kilogramos de peso, las hembras se encuentran en
aptitud reproductiva. Son muy fértiles, gestan un feto por año y su persistencia
productiva es de aproximadamente una década.
Luego del destete, los bambis son desparasitados y puestos en un campo con pasto
tierno, también se les ofrece maíz para amansarlos debido a que al destete son
muy ariscos. Los bambis se llevan con los machos grandes para que aprendan de
éstos cómo manejarse. De esta forma se tranquilizan y se adaptan rápidamente. Si
se los deja solos en grupos de bambis, corren en forma permanente dentro del
potrero.
En cuanto a las hembras, reciben buena comida a principios de octubre para
lograr un buen estado corporal al parto y buena lactancia hasta el destete.
Luego se las traslada a un campo de menor calidad, desde el servicio a un mes
anterior a la parición. El servicio se realiza en los meses de febrero y marzo y
la parición es en el mes de noviembre.
Las hembras se separan por tamaño de preñez, esto es un mes o veinte días antes
de la parición.
Se dividen en grupos: las preñadas temprano (cabeza de parición), las preñadas
tarde (cola de parición), y posiblemente secas, estas últimas son llevadas a un
potrero de inferior calidad de pasto. Los porcentajes de preñez resultan ser muy
similares a los destinados para vacunos, entre un 90 por ciento de preñez y un
84 por ciento de parición. También el porcentaje de machos sobre hembras es
similar al de los vacunos, promediando el 4 %.
La selección genética puede ser por velvet, es decir la mejor cabeza. De esta
forma los machos que dan la mejor cabeza de velvet se registran en una planilla
y entran al rodeo de cría para servicio. Esto en cuanto a los machos es
fundamental, pues los animales de mejor cabeza, son también los que tienen buena
carne y buen músculo. En las hembras la selección se realiza en base a tamaño
grande, esto es importante porque el tamaño corporal del animal coincide con el
desarrollo del velvet.
También se
selecciona según condiciones de masedumbre y tranquilidad para el manejo. Cuando
aparecen animales muy nerviosos, si es macho se lo destina para coto de caza y
si es hembra, para carne. Además, los machos que durante dos o tres años rompen
el velvet o saltan alambrados, también tienen ese destino. Esto es así porque un
macho nervioso en un rodeo de cien animales puede alterar el orden general.
La vida reproductiva del macho se prolonga hasta los 18 o 20 años de edad. Si el
macho tiene una buena cabeza a los quince años puede también ser vendido para
coto de caza, y algo similar sucede por diente. La hembra cría a los tres años,
y su período reproductivo se prolonga hasta los 15 o 16 años. Cuando deja de
tener buen diente, directamente se la separa del rodeo de cría.
En cuanto a la sanidad, en la actualidad se trabaja con los mismos
tranquilizantes y antiparasitarios que para los vacunos, pues en la Argentina,
dado lo reciente de la actividad, no hay específicos para ciervos.
¿Qué es el Velvet?
Velvet significa en inglés terciopelo y es la cornamenta del ciervo, que en el
momento de crecimiento tiene una contextura afelpada. Su peso varía normalmente
entre uno y cuatro kilos, y cuando no se corta endurece hasta llegar a una
conformación ósea y luego, naturalmente, se cae.
El velvet crece una vez por año a una gran velocidad, nace en primavera y hacia
fines del verano ya alcanza su punto máximo. La rapidez del proceso de
crecimiento no tiene comparación con otros mamíferos y se produce gracias a la
fuerte concentración hormonal que presenta durante ese período.
Esta es una de las razones por la que despierta tanto interés en la cultura
oriental, ya que allí desde hace miles de años se utiliza con fines curativos.
En la medicina tradicional china los productos elaborados a partir del velvet se
consideran, después del ginseng, el tónico general de mayor importancia.
El velvet tiene un mercado muy importante en las distintas comunidades del
continente asiático, a donde ya se han enviado muestras de nuestro país. Se
trata de un producto muy valorado, para tener una referencia su cotización
actual es de 70 pesos por kilo.
También el cuero de ciervo es un producto de interés comercial tanto para el
mercado interno como externo. Es frecuente su utilización en marroquinería por
tratarse de una materia prima muy resistente.
Publicaciones sobre enfermedades en ciervos
Mereb G.C., Bedotti D.O., Suarez V.H., Busetti M.R., Moreira A.R. y
LORENZO M.R. 1994. Paratuberculosis en ciervo colorado. Veterinaria
Argentina, XI, 102: 107-112.
Suarez
V.H., Fort M.C., Lorenzo M.R. Y Schiavi C..1998.
Epidemiología
de los parásitos internos y parámetros sanitarios en ciervos colorados
en explotación comercial. Therios, 27, 139: 6-12.
Para mayor información visite:
Ciervos
El concepto básico del marketing consiste en vender el 70 por ciento de la res
en forma de cortes deshuesados, empacados y listos para su uso en restaurantes,
hoteles y compañías de catering. El 30 por ciento restante comprende cortes más
baratos que son adecuados para fiambres y recetas tipo goulash. Otros
subproductos que incluyen la piel y la cola, tienen un valor
internacionalmente reconocido de alrededor de 25 dólares por animal.
El marketing de la carne debe ser manejado con el objetivo de mantener la
imagen de producto sano, similar al del pescado en cuanto al porcentaje de
grasas y el contenido de colesterol. Respecto de su ubicación dentro del menú,
su precio tiene que ocupar un lugar intermedio entre la carne vacuna de la mejor
calidad y la langosta, diferenciándose de aquellos considerados como de consumo
masivo.
La estructura de procesado y marketing debe tener un costo mínimo, devolviendo
no menos del 50% del precio final al mayor inversor que es el productor, y sin
qué ello pierda calidad. Solamente con retornos razonables, se atraerá nuevos
capitales a esta industria para promover su crecimiento.
Para mayor información sobre precios nacionales e internacionales, volúmenes de
importación y exportación, faena e históricos los invitamos a visitar:
Ganadería
Para tener
en cuenta
La principal de las restricciones de este emprendimiento es el capital inicial
necesario. A la tierra hay que sumarle la inversión en animales, el gasto en
alambrados, que deben tener 2,20 m de altura para evitar el salto, en galpones y
demás instalaciones, que se transforman en una importante demanda financiera.
Para iniciarse en la actividad la superficie base aconsejables es de 100 ha..
Para 100 hectáreas se necesitaran 8 kilómetros de alambrado.
El promedio de animales por hectárea debe ser de 2 a 3 animales y el porcentaje
de machos por rodeo entre un 5 y 8%.
Fuente:
Microemprendimientos
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