Crianza intensiva y Críanza Extensiva. Sanidad animal y reproducción
Informacíón sobre Avicultura. Actividades productivas
rentables relacionadas con la cría de faisanes, cria de
aves, cria del faisán
Crianza del faisán
La
industria avícola no ha estado ausente del gran
crecimiento que a escala mundial se produjo en el
quinquenio 90/95. En nuestro país el subsector parrillero
creció de 336 mil toneladas a 664 mil en 1995, lo que se
refleja en el aumento del consumo de pollo de 12 a 21
Kg/persona/año. Si tomamos la producción de huevos se
mantiene estable, solo acompañando el crecimiento
demográfico que requiere entre 10 y 12 docenas por persona
por año; la mitad del consumo de los habitantes de
Norteamérica y la Unión Europea.
La producción se concentra por orden de importancia en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba.
El subsector parrillero se integra en forma vertical desde la etapa de producción a la comercialización, y le grado de concentración es tal, que solo 7 empresas producen más del 50% de la carne de pollo que consumo en los argentinos, pues lo que se exporta es solo menos del 2% del total.
En cuento a la producción de huevos, si bien conserva una estructura más abierta, ya existen establecimientos que superan el medio millón de gallinas alojadas en jaulas.
Esta realidad es muy beneficiosa para el consumidor. hoy la carne de pollo a moneda constante cuesta algo más de la mitad que hace 25 años.
Pero esta realidad hizo disminuir el numero de avicultores a partir de la década del 60. En el censo de 1960 la provincia de Entre Ríos tenía 23.560 avicultores; en 1994 de acuerdo a estudios realizados por la SAGPyA se redujo a 2.500.
Nuevas alternativas
El pequeño productor o emprendedor tiene una interesante posibilidad en una nueva modalidad en la cría de aves, basada en nuevas genéticas desarrolladas por organismos privados o nacionales tales como el INTA y en técnicas de manejo y alimentación distintas a las tradicionales. Una alternativa artesanal que requiere poco capital y un alto grado de asociativismo. Se trata de la cría de faisanes con una demanda clara en la sociedad actual, que comienza a preocuparse por el sabor y la calidad natural de los alimentos que consume y por otro hecho que cobra cada vez más vigencia en el mundo: la forma de criar aves en estrecho confinamiento, que para ciertos sectores de la población entrañan actos de crueldad.
Cuando se piensa en instalar un criadero es necesario tener en cuenta que existen tres mercados posibles: la explotación de la carne, poblar cotos de caza y ornamentaciones.
Aspectos técnicos
Existen muchas razas diferentes de faisanes y es difícil encontrar ejemplares que presenten un absoluto estándar de pureza. Se trata de mestizos, fruto de cruzamientos interraciales, o bien de especies procedentes del acoplamiento de padres que pertenecen a diversas líneas de a misma raza.
Los phasianus son de pico moderado , fuerte y arqueado; alas cortas, anchas y redondeadas; cola de dieciséis a dieciocho plumas muy largas; tarsos fuertes y escamados, con agudos espotones en los machos; diferencia sexual manifiesta a los 45 días, siendo la hembra de color marrón grisáceo, más pequeña que el macho de pecho verdoso, cuello adornado con un collar blanco y la cabeza con escasas plumas y una cresta color rojo intenso.
A diferencia de otras especies utilizadas para la avicultura, el faisán es un ave al que por sus características se lo puede definir como un animal salvaje. Cuando se piensa en instalar un criadero es necesario tener en cuenta que existen tres mercados posibles: la explotación de la carne, poblar cotos de caza y ornamentaciones.
Instalaciones
El terreno para ubicar la granja debe estar lo más alejado posible de casas de habitación, de otras granjas y de futuros centros urbanísticos, turísticos, etc., debido a la regulación que existe por parte del Ministerio de Salud; para evitar, entre otras cosas, el contagio de enfermedades entre animales y hacia el ser humano.
En todo momento es necesario disponer de electricidad y de una buena fuente de agua potable, para llenar las necesidades fisiológicas de las aves y de la limpieza de los galpones y equipo.
El tipo y calidad de construcción de un galpón, depende de las condiciones climáticas del lugar, de la finalidad de la producción y de los medios económicos con que se cuente.
El galpón debe ser construida en lugares secos, terrenos bien drenados, y preferiblemente en sitios donde el sol penetre varias horas durante el día y esté protegido de fuertes corrientes de viento.
Para el buen funcionamiento de la granja es necesario que los galpones tengan amplios aleros, especialmente en zonas húmedas; buena ventilación, acondicionamiento para los bebederos, comederos, nidos, luz eléctrica, fuente permanente de agua potable y una buena cubierta de piso.
La construcción ideal de un galpón debe tener un zócalo o pared de bloques de concreto con un mínimo de 60 a 80 cm de altura, sobre el cual se coloca los horcones de madera o "perlings" de 1,20 m; para una altura total de 1,80 m, desde el piso hasta la solera. El espacio abierto de la pared se forra con malla metálica (tipo ciclón o soldada), con huecos de unos 2,5 cm.
El piso de tierra se puede apelmazar y ser utilizado en esta forma, aunque por razones sanitarias es preferible chorrear una capa con concreto, de un espesor (5 a 6 cm) que no se quiebre con facilidad y dure muchos años, y que además permita efectuar una buena lavada. El material más recomendable para la cubierta del techo es el zinc corrugado, por su mayor durabilidad y facilidad de colocación; no obstante se puede usar cualquier otro producto como tejas de barro, fibrocemento, etc.
El tipo de galpón se debe ajustar a la actividad (crianza/desarrollo o crianza/producción de huevos) y al número de animales que se desea tener. Cuando el galpón tiene más de seis metros de ancho, se recomienda el techo de dos aguas, para que no sea muy alto y porque le brinda mayor protección al impedir la entrada de lluvia y viento.
Las dimensiones del galpón dependen básicamente del número de animales que se desee tener, de la topografía del terreno y de los materiales disponibles. Si no se tienen los conocimientos básicos de construcción, es mejor consultar con algún técnico o constructor, quien le pueda dibujar el plano del galpón y hacer el presupuesto respectivo. Lo lógico en todo caso, es que no haya desperdicio de materiales, como cortar lo menos posible la madera, perlings o las láminas de zinc. Hay que tratar de utilizar la mayoría de los materiales en las mismas dimensiones en que se comercializan. En zonas de clima caliente se deben alojar unas cinco gallinas por metro cuadrado, mientras que en clima frío se puede tener una densidad de seis o siete aves por metro cuadrado.
La cantidad de faisanes dependerá del espacio con el que se cuente. Las jaulas son al piso, y un faisán terminado (seis meses) ocupa dos metros cuadrados. Por ejemplo, si se adquieren 100 bebés de dos semanas de vida ($ 3 cada uno), deben ubicarse en una habitación o galpón (cada polluelo ocupa 0,4 centímetro cuadrado) a una temperatura de 30-32 grados.
Sistemas
de apertura y cierre de cortinas
En el dibujo 1 pueden observarse los detalles de un
sistema rápido de abertura o cierre de cortinas. Este
sistema consta de un cable de acero de 4 mm sostenido en
cada extremo del galpón por una roldana de fundición de 4
pulgadas.
En uno de los extremos del cable se coloca un contrapeso y
en el otro una rnanivela (un simple rodillo con manija o
bien con un sistema de multiplicación de fuerza mediante
engranajes). Cada 1,80 m debe colocarse una roldanita o un
gancho de hierro de 6 mm recubierto en la parte curva con
una manguera plástica por donde pasan las cuerdas de
poliéster que unen la cortina al cable de acero. A través
del doblez que la cortina debe poseer en la parte superior
se pasa un hierro de 8 mm o caño fino sobre el cual se
atan las mencionadas cuerdas cuando la cortina está
totalmente baja.
De este modo, al accionar la manivela, en pocos segundos
puede cerrarse o abrirse todo el lateral de un galpón.
Para sujetar la cortina y evitar que se rompa cuando hay
viento conviene colocar tiras de contención cada 1,80
metros, ya sea en posición vertical o en forma de X.

|
1-Crique 2-Roldana 3-Madera 4-Roldanita |
5-Cable
de acero 6-Rienda 7-Cuerda de poliester 8-Contrapeso |
9-Cortina de arpillera plástica 10-Varilla longitudinal de hierro de 8 mm. de diámetro. |
Requerimientos de ambiente
Para lograr el microclima apropiado se utilizan distintos sistemas de calefacción. Lo más aconsejable son las pantallas infrarrojas a gas envasado a la llama azul de kerosene (equipos de uso común en avicultura). En la tercera semana la temperatura debe decrecer hasta los 27 grados y a los veintiocho días llegar a los 21 grados (temperatura ambiente). Luego, hasta los noventa días, el faisán entra en una etapa intermedia o de aclimatación con el exterior. Finalizado este proceso, los animales, que pesarán aproximadamente 500 gramos, estarán en condiciones de ser liberados en parques de acabado donde permanecerán por un período de 60 días.
En cuanto a las instalaciones, para esta etapa se aconseja construir una jaula de 100 x 20 metros (medida ideal para la gran producción, aunque la misma puede adaptarse al espacio del que disponga el productor) con alambre perimetral de 3 o 4 metros de altura y tejido plástico de techo. Si bien estas aves son resistentes a los cambios de clima, es esencial que dentro de la jaula exista un tinglado o box de resguardo donde se ubican los comederos.
Dependerá de las necesidades y exigencias del avicultor separar los faisanes adultos para faena de los futuros reproductores. Esta cuidadosa selección determinará el éxito o el fracaso de una producción constante y lucrativa. Los faisanes más fuertes se derivan a jaulas especiales de 2 x 5 metros con un box de 1,5 metro. En ellas se alojarán grupos de 4 o 5 reproductores (tres o cuatro hembras por macho).
Las faisanas comienzan su postura a los doce meses y se mantienen activas durante ocho años, pero el máximo de su rendimiento se manifiesta en el segundo, tercer y cuarto año. Los primeros huevos aparecen aproximadamente a mediados de septiembre y la postura continúa hasta fines de diciembre. Si se calcula que las hembras ponen un huevo cada veinticinco horas, en dos meses y medio se obtendrán entre 75 y 80 huevos por ave. Cada uno, de color marrón parduzco, pesa alrededor de 35 gramos y son extremadamente delicados.
Para lograr
los nacimientos se emplean incubadoras normales para
avicultura. Estas pueden ser del tipo horizontal,
vertical, a gas, kerosene o eléctricas. Las primeras
consisten en
gabinetes tipo mesa, que debajo de la tapa poseen
serpentinas conductoras de agua calefaccionada. Otras
simplemente funcionan con resistencia eléctricas. Las
bandejas de incubación y nacimiento en forma de cajoneras
poseen un enrejillado de alambre separado por 28
milímetros de distancia uno del otro. De este modo, las
varillas de alambre retienen los huevos. La temperatura en
el interior debe ser de 37 grados. El calor generado es
distribuido y bien mezclado en todo el volumen del
aparato, de modo que en todos los niveles se mantiene la
misma temperatura.
Los primeros polluelos rompen el cascarón a los 24 días. Vale la pena aclarar que la fertilidad de los faisanes es de un 70%. Por ejemplo, si se incuban 1.000 huevos se obtendrán cerca de 700 faisanuchos, y a esta cantidad habría que restarle un 30% de mortandad en los primeros quince días.
El agua
puede suministrarse a través de bebederos automáticos con
tuberías
preferentemente de plástico o hierro galvanizado.
Esto es para evitar que de las superficies metálicas
puedan liberarse óxidos, los cuales interfieren la acción
de los medicamentos que eventualmente podrían
administrarse. Las aguas con elevado nivel de hierro están
particularmente contraindicadas en el lavado de huevos
destinados a la incubación.
Concejos a tener en cuenta para la elección del terreno y el diseño de los galpones
-
Ser del menor costo posible.
-
No inundable y de buen drenaje.
-
Contar con agua potable.
-
Estar aislado de otras granjas.
-
De fácil acceso a rutas y caminos afirmados.
-
De dimensiones tales que permita una buena disposición de los galpones y futuras ampliaciones.
-
Los galpones se construirán sobreelevados respecto al nivel del terreno.
-
La orientación del galpón NO-Se, en su longitud mayor, es la más indicada para la zona del litoral y la bonaerense, ya que permite una buena circulación de aire y evita la fuerte incidencia del sol en verano.
-
Para la separación de los galpones se debe considerar entre dos y medio a tres veces el ancho del galpón.
-
Un correcto manejo de las cortinas y el uso del sobretecho del galpón contribuyen a controlar la humedad; mantener bajos los niveles de dióxido de carbono y amoníaco, permitir la entrada de aire y puro y eliminar el exceso de polvillo en el ambiente.
Alimentación
Una mala alimentación puede ser la causa de una merma en los nacimientos o posterior desarrollo de estas aves. Las necesidades alimenticias del faisán están basadas en principios inmediatos, como los hidratos de carbono, aminoácidos, minerales y vitaminas, para dar el máximo rendimiento económico en la función zootécnica a la que se someten. Los comederos más convenientes son los denominados "tolva" por su facilidad de manejo y de recargado.
Para llegar a producir un faisán adulto (seis meses) se requieren durante los primeros noventa días 3,5 kilogramos de alimento (con un 30% de proteínas) y de 6 a 7 kilogramos hasta su finalización. Los costos de los alimentos varían entre $ 0,20 a $ 0,25 por kilogramo. Una buena fórmula de engorde es la combinación de pelet de soja, trigo, maíz, sorgo y harina de pescado o carne como base proteica.
Formulas de alimentación
| Cría | Recría | Postura | |
|
Maíz molido |
70% | 78% | 72% |
|
Soja desactivada |
27% | 20% | 20% |
|
Ceniza de hueso |
3% | 2% | 2% |
|
Metionina |
- | - | 0.3 |
|
Núcleo |
- | - | 0.5 |
|
Conchilla |
- | - | - |
|
Lisina |
- | - | 0.15 |
|
Sal |
0.2% | 0.2% | 0.2% |
En el caso
del maíz de acuerdo a la edad del animal se utiliza
primeramente maíz molido, después maíz partido y por
último maíz entero.
El poroto de soja crudo es indigestible para las aves,
debe ser calentado para desactivar el factor inhibidor de
la tripsina que segrega el páncreas.
Algunos
consejos para quien se inicia en la cría de faisanes
El faisán, por naturaleza, es un animal muy agresivo. El
canibalismo es un peligro siempre acechante en su
explotación. Buscar una solución a este problema es un
factor clave para mantener la colonia saludable y
productiva.
1. Falta de alimento: la carencia alimenticia se puede
evitar recurriendo a un refuerzo de buena calidad. El
cambio de la dieta por períodos representa un riesgo. A
veces el suministro de ortigas y de achicoria triturada
constituye motivo de distracción ejerce una función
tranquilizante.
2. Otro factor que conduce al canibalismo es la
insuficiencia de espacio y un ambiente inadecuado, éste
puede evitarse si se pone a disposición de los animales
alojamientos dotados de matorrales y agua siempre fresca.
3. En los alojamientos de cría se debe evitar que la
temperatura sea excesiva. lo mismo la luz. Una buena
ventilación, aparte de favorecer el emplumamiento, produce
en las aves un estado de bienestar y limita el
nerviosismo.
4. Es recomendable no introducir en las familias ya
creadas animales ajenos a ellas.
5. El corte de picos es esencial para evitar que se dañen
entre sí. Este debe realizarse cada vez que la parte dura
del pico se regenere. Es indoloro y puede repetirse tres
veces en noventa días.
6. En el caso de hallarse ante un picaje rebelde en los
adultos, se emplean gafas de plástico.
7. Estas se quitarán tres o cuatro días antes de soltados
los faisanes.
8. los animales heridos o enfermos deben ser separados
inmediatamente del resto del grupo, manteniéndolos hasta
que dure su curación en alojamientos individuales.
9. En los días especialmente calurosos conviene bañar los
animales mediante sistema de aspersión.
10. Numerosos investigadores han buscado una solución
química a los problemas de hiperexcitabilidad nerviosa
mediante el empleo de aditivos alimenticios dotados de una
específica acción calmante.
Fuente: Revista Super Campo